
Distinguidos tuneros y tuneras,
Autoridades presentes,
Invitados especiales,
Compatriotas todos:
Nos convoca hoy una fecha de profundo significado histórico: el 229 aniversario de la fundación de nuestra ciudad de Las Tunas. Como representante del pueblo, y en nombre de nuestro partido y el gobierno, es un honor dirigirme a ustedes en este acto que reafirma nuestra identidad, nuestra memoria y nuestro compromiso con el pueblo.
Fue un 30 de septiembre de 1796 cuando se oficializó la creación de esta villa, en los antiguos corrales de San Gregorio, donde la actividad ganadera y comercial dio origen a lo que hoy es una ciudad pujante, culta y rebelde. El nombre de Las Tunas, nacido del lenguaje popular, se convirtió en símbolo de resistencia, como el cactus que lo inspira: firme ante la adversidad, arraigado en su tierra, generoso en su fruto.
Nuestra ciudad ha sido escenario de gestas gloriosas. Quemada tres veces durante las guerras de independencia, supo levantarse con más fuerza, con más dignidad. Aquí se forjaron patriotas, se escribieron páginas de lucha, y se sembró el espíritu de libertad que aún nos guía. Las Tunas es también cuna de cultura, de poesía, de escultura, de leyendas que enriquecen nuestro imaginario colectivo.
Hoy, en medio de un escenario internacional complejo, marcado por presiones externas, crisis globales y campañas de desinformación, reafirmamos con firmeza nuestra voluntad de defender las conquistas de la Revolución Cubana. No hay, ni habrá, bloqueo, amenaza ni adversidad que pueda doblegar la voluntad de este pueblo. Las Tunas, como toda Cuba, se mantiene de pie, con dignidad, con conciencia revolucionaria y con la certeza de que el camino de justicia social, soberanía y equidad es irreversible.
Ante este contexto asumimos con responsabilidad el deber de preservar lo alcanzado: la salud gratuita, la educación universal, la cultura como derecho, la participación popular como esencia de nuestro modelo. Cada proyecto, cada acción, cada decisión que tomamos está y estará orientada a honrar el legado de nuestros mártires y a construir un futuro más justo y próspero para todos.
Este aniversario no es solo una celebración: es una convocatoria a la unidad, al trabajo colectivo, a la resistencia creativa. Es también una oportunidad para reconocer el esfuerzo de nuestros trabajadores, educadores, artistas, jóvenes, campesinos, combatientes y pueblo en general, siendo los protagonistas de esta historia viva que hoy conmemoramos.
Reiteramos en el año del centenario de nuestro invicto Comandante en Jefe, nuestra voluntad de seguir avanzando, de escuchar al pueblo, de actuar con transparencia, de defender los valores que nos han hecho fuertes. Que este 229 aniversario nos inspire a seguir construyendo una ciudad más inclusiva, más bella, más nuestra.
¡Felicidades, pueblo tunero!
Seguimos adelante Por un 26 en el 26, seguros que sí se puede.
Hasta la victoria siempre.

